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9.3.08

Uribe sella la Paz con sus vecinos, Ecuador y Venezuela


Santo Domingo , 7 mar _RAM_. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aceptó las disculpas de su colega colombiano, Alvaro Uribe, y con un apretón de manos dieron por zanjado el conflicto diplomático iniciado hace una semana y que involucró también a los gobernantes de Venezuela y Nicaragua.
La paz entre Uribe y Correa se reafirmó con un abrazo del mandatario colombiano a su colega venezolano, Hugo Chávez, y otro apretón de manos con el nicaragûense Daniel Ortega, quien anunció que restablecerá las relaciones diplomáticas con Bogotá.
Tras una jornada de tensión y duros calificativos, Correa y Uribe aceptaron la propuesta del gobernante dominicano, Leonel Fernández, de comprometerse a trabajar por la paz y evitar que se produzcan incidentes como la violación a la soberanía territorial de Ecuador el pasado sábado por parte de las fuerzas militares colombianas.
Los apretones de manos y abrazos se produjeron en un momento emotivo con todos los asistentes a la cumbre del Grupo de Río aplaudiendo de pie, en una muestra del éxito de las gestiones diplomáticas.
El dominicano Fernández, que a dos meses de las elecciones presidenciales en su país ha obtenido un enorme éxito político, propuso la aprobación de la denominada Declaración de Santo Domingo en la que se repasa el conflicto regional de esta semana.
Como nuevo presidente del Grupo de Río, el gobernante mexicano, Felipe Calderón, destacó al final de la cumbre que el apretón de manos entre los dirigentes andinos y nicaragûense demuestra la validez de ese organismo y que "Latinoamérica tiene futuro".
El inesperado final del cónclave se produjo a propuesta de Leonel Fernández, tras resumir las propuestas y compromisos expuestos a lo largo de la cumbre que se prolongó de manera ininterrumpida durante casi siete horas.
Ante la propuesta del mandatario anfitrión, Correa respondió que aceptaba dar por terminado el conflicto con las excusas explícitas de Uribe y el compromiso de que no se volverán a repetir acciones como la ocurrida el pasado día 1, en la que murió el "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes".
Uribe aceptó de inmediato y con los aplausos de todos los asistentes a la XX cumbre se dirigió a Correa para darle la mano y reiterarle sus disculpas.
El final de la cumbre fue sorprendente a la vista de las acusaciones y de la tensión registrada durante toda la jornada.
Durante sus intervenciones, Correa rechazó las acusaciones de vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que hizo en su contra Uribe y aseguró que sus manos están "limpias y sin sangre".
El presidente colombiano acusó al Gobierno ecuatoriano de tener vínculos con las FARC, de las que dijo financiaron la campaña electoral que llevó a Correa a la Presidencia del país.
"Qué difícil es creer algo a alguien que ha mentido tanto", respondió Correa.
Uribe, por su parte, explicó que su país ha sido víctima de los ataques de las FARC ante las críticas de Correa, aunque reconoció que la incursión de tropas de su país en Ecuador constituyó una violación de la soberanía territorial de ese país y pidió perdón por ello.
Además, reconoció que avisó tarde a Correa sobre esta acción militar, ya que -dijo- si lo hubiera hecho, "habría fracasado" el bombardeo lanzado desde el espacio aéreo de Colombia sobre territorio ecuatoriano.
Uribe calificó en varias ocasiones de "tenebrosos terroristas" a los miembros de la FARC y destacó que no se puede hablar solo de la violación de la soberanía de Ecuador, cuando la de Colombia ha sido reiteradamente violada con los ataques de la guerrilla desde ese país.
Sobre "Raúl Reyes", portavoz internacional de las FARC, Uribe destacó que enfrentaba 121 procesos judiciales y que tenía 57 expedientes por homicidio terrorista, 26 por terrorismo, 25 por rebelión, cuatro por secuestro y nueve por lesiones personales, además de 14 condenas.
Otro momento de tensión fue cuando el jefe de Estado nicaragûense calificó de "terrorismo de Estado" el ataque colombiano a las FARC, a lo que su colega colombiano dijo que esa expresión hería en el corazón a sus compatriotas.
En una de sus numerosas intervenciones, Uribe rechazó la propuesta de Chávez de crear una comisión internacional para facilitar la liberación de secuestrados.
Chávez anunció que recibió pruebas de vida de seis secuestrados por las FARC, entre ellos Carlos Moncayo, aunque más tarde desde Caracas su ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, precisó que éstas correspondían a 10 militares en poder de la guerrilla.
El conflicto diplomático comenzó el pasado sábado, cuando Colombia hizo una incursión militar en territorio ecuatoriano para atacar un campamento de las FARC.
Dada la violación de la soberanía territorial, Correa rompió las relaciones diplomáticas con Bogotá, una medida que el jueves imitó Nicaragua.
En tanto, Venezuela cerró su embajada en Bogotá, expulsó al cuerpo diplomático colombiano de Caracas y militarizó la frontera con su país vecino, para evitar una eventual operación como la ocurrida en Ecuador.

La XX cumbre del Grupo de Río aprobó la Declaración de Santo Domingo, en la que acepta las disculpas del presidente colombiano, Alvaro Uribe, por vulnerar la soberanía territorial ecuatoriana en una incursión militar contra las FARC.
El texto de esta declaración permitió que los mandatarios de Colombia y Ecuador, Rafael Correa, implicados en el conflicto, sellaran la paz y dieran por concluida la crisis desatada el sábado pasado.